Amigos,
anticipo el Boletín de Buenas Noticias de Marzo, pues ocurren cosas que es justo compartir y para avisar con tiempo de eventos que pueden interesar.

1) la primera noticia es la muerte de mi amigo Marcos Pou Gallo. Era un chico estupendo, 23 años, inteligente, noble y bueno; licenciado en física, potente humanamente y realmente apasionado por Cristo; atento a todo y a todos. Había sido por varios años responsable de los universitarios de Comunión y Liberación. Hacía pocos dias que habia entrado en el Seminario de Barcelona. Lo primero que pensé cuando me enteré de su muerte, ocurrida en un accidente de moto en la noche entre sabado y domingo en Barcelona, fué “Dios, ¡qué caramba estás haciendo!”… con la falta que hay de vocaciones sacerdotales… y ¡qué buen sacerdote hubiera sido!  Luego pensé en sus padres… una injusticia… Pero enseguida hablar con un amigo me pone en la onda justa: “Imaginate cuanto bien piensa sacar el Señor de su amigo Marcos, si se lo lleva d eesta manera… Debemos estar atentos a lo que está ocurriendo, a lo que Dios nos está diciendo”.
Y, realmente, Dios se ha mostrado: tanto la misa en el Seminario el domingo por la tarde con el Cardenal de Barcelona, como la Misa funeral la mañana del lunes en la Bonanova han sido impresionantes. Cómo es cierto que el dolor y el amor van juntos, como la Cruz y la Resurrección. Aún en la tristeza, no se podía no quedar tocados por la potencia de la presencia de algo más fuerte que la muerte. Tantos detalles, tantos testimonios: se ha visto que es ser sacerdote; que es ser padre, madre, hermano, amigo. La fe no es un “consuelo” para aliviar el dolor: es un hecho, es algo que acontece y que se puede ver y tocar con mano, cuando nuestro corazón está disponible y cuando el Señor nos regala momentos así para recordarnos que es Él que hace todas las cosas, todos los corazones. Se ha visto la victoria de Cristo, que ya ha hecho suyo Marcos para siempre, como él quería. Para mi, para todos hay un antes y un después: ya nada puede ser como antes. Yo también quiero vivir la relación con el Señor con la seriedad y la totalidad con la que la vivió Marcos, sin dejarse distraer por tantas cosas secundarias (cuanto tiempo perdemos buscandonos mal a nosotros mismos, o buscand odistraernos del drama de la vida, del vertigo de la desproporción entre nuestro deseo infinito y nuestra capacidad tan mezquina…).
Nuestro protagonismo es ser testigos.
Por esto es la primera y más grande Buena Noticia de este boletín. Él ya está con el Señor, que es con quien quería estar. Porque su “sí” ya era total, el Señor lo ha llamado (siempre llama a los mejores, coge para sí las primicias). La misma noche de su muerte, pocos minutos antes, había dicho a algun amigo saliendo de un encuentro: “mi novia es muy exigente… pero es la mejor”.

Algunos ejemplos de lo que ha ocurrido:
La homilia de su tio Yago Gallo en la misa funeral del lunes pasado en La Bonanova: “¡Si es que es verdad que Cristo y Marcos se querían; se quieren! ¡Es que es verdad! Y pensaba: ¿me voy a meter yo en esa relación? ¿Voy a opinar yo sobre “cómo se quieren Cristo y Marcos”, ”cómo se quieren Marcos y Cristo”? ¿Voy yo a opinar que debería haber sido de otra manera?
http://www.infovaticana.com/lgg/2015/02/24/queria-ser-sacerdote-por-el-rostro-de-jesucristo/
El mensaje de Julián Carrón, responsable de CL y sucesor de don Giussani: “No vivió para sí, si no para el Señor” “No lo podremos disociar en nuestra memoria de Cristo, de cuya plenitud ya vive
http://huellas.tracce.it/default.asp?id=302&id_n=6930
Y el mensaje de una persona que le conoció hace sólo unos pocos meses:
http://diarioelprisma.es/eltintindebarcelona/ha-muerto-un-hombre-de-dios/